VAMOS A LA UNIVERSIDAD

El día se presentaba atractivo, pero intenso…a los primeros rayos del sol (las ocho por aquí, ósea las nueve en Espanha) ya hacían presagiar el sol y por poco que calentara una subida de la temperatura respecto a días atrás. No nos hemos equivocado en la previsión (a partir de las once y después de subir, lo de bajar vino más tarde) ya sobraba el plumón y algo más. Por las calles de Coimbra algunos, y sobre todo algunas, andaban en manga corta (tampoco era para tanto) Café con acompañamiento. Aquí es típico un dulce de considerables dimensiones y de merengue que queda bien para la foto, porque si te lo comes puedes pillar un colocón de azúcar. Visto lo visto lo mejor es seguir la dieta del pastelito de nata (en Lisboa le llaman de Belem). A continuación paseo por la peatonal que nos lleva desde el rio Mondego (la entrada de Coimbra) hasta la Iglesia de la Santa Cruz y el Ayuntamiento de esta ciudad. Comercios de todo tipo con una mayoría aplastante de “pastelarias”. Aunque en medio una tienda de gorras y sombreros muy interesante (lo que puede el vicio de taparte los claros de pelo) Luego de esta visita “obligada” en cualquier caso, buscamos la entrada de la Iglesia De Santiago, siglo XII y con dos portadas interesantes. Bajamos hasta la plaza del Comercio para observarla mejor y tras la visita al interior proseguimos (escaleras arriba) hasta la de Santa Cruz una iglesia emblemática de Coimbra con monasterio adjunto…allí están enterrados en sendos mausoleos el primer rey de Portugal, Alfonso Henriques (mira que sale en estas crónicas) y su hijo don Sancho I…Un órgano de órdago a la grande y mosaicos que detallan parte de la historia de este país.

Antes de todo esto, un episodio de buen samaritano. Dos chinas (que luego nos enteramos que vivían en Londres) estaban en estado de shock porque habían perdido el autobús y el guía (el grupo les importaba un comino)…menos mal que Rosa sabe inglés del bueno y ha resuelto el problema en un plis plas (no veas las fotos que estas dos señoras agradecidas se han hecho con Rosa, y conmigo que nada tenía que ver en la cuita) Después un minibus a 1,60 € el trayecto nos ha subido de abajo a arriba, o lo que es lo mismo a la colina donde se encuentra la Universidad de Coimbra…visita obligada a una Universidad que presume de ser de las más antiguas de Europa, aunque delante hubieron unas cuantas…Primero la Rua de las Escolas donde se concentra lo turístico de esta Universidad…la capilla de San Miguel, espectacular en cuanto a su ornamentación, frescos y demás. El Palacio Real (uno más) pero que sirvió de vivienda al rey que fundó la Universidad, Don Dinis I (la estatua es de consideración), como la de Joao III que consolidó a Coimbra como ciudad universitaria allá por 1537, esa es la fecha real que figura en los libros de historia. Lo más sorprendente de esta mañana universitaria es haber tenido la oportunidad de mezclarte con los alumnos de una de sus facultades o visitar el bar de la “uni”…curioso, turistas por doquier y alumnos y profesores también por doquier. Después de esto “oh que bonito” a visitar las catedrales la “Nova” y la “Velha”. Neoclásico tardío la primera y románica con un claustro gótico la segunda ( A mi la fecha del claustro 1278 me ha parecido extraña para un gótico puro, pero…) Luego la bajada de sufrimiento de rodillas hasta la calle peatonal. Hay que pararse en este barrio que viene desde la universidad y llega hasta ese centro de Coimbra. Sus calles, sus edificios, los baretos aprovechando la pendiente lo hacen de lo más atractivo. A comer, poco antes las campanas de la catedral (no se si nova o Velha) habían tocado a rancho y allí que nos vamos. “O solar do Bacalhau” tiene por nombre el restaurante (conocido del camino portugués)…bolinhos de bacalhau como entrante y bacalhau de dos maneras para saliente. Vinho verde albariño (no como el perrelleiro de ayer) para remojar la comida y una ensalada para cumplir con la dieta.

La tarde empezó en el Convento de Santa Clara al otro lado Del Río Mondego. Allí está enterrada (vamos el mausoleo está en el altar mayor de la iglesia) la reina Santa Isabel de Portugal, que todo hay que decirlo era aragonesa…Después tomamos la carretera hasta Conímbriga, donde se asentó una ciudad romana allá por el siglo I y cuyas ruinas es interesante visitarlas si estás por aquí. La verdad es que vale la pena. Muy bien recuperadas y conservadas. Los mosaicos perfectamente restaurados denotan la importancia de esta ciudad en la ruta militar romana hasta Lisboa.  Y nada más, ni nada menos…más de 10 kms andando para arriba y para abajo. No os cuento lo de las escaleras en cada una de las iglesias porque es para bingo. Mañana nos espera Piódâo…pero eso mañana. De momento estamos a mitad de camino en un área de campismo de Coja…