SANT PERE DE RODES

La mañana empieza fresca y sobre las siete y media empezamos a andar hacia el Far de Cala Nans…si el que el día anterior nos habíamos quedado a mitad. Superamos el núcleo urbano, simpático la dedicación de una calle de Cadaqués a Sant Pius V. De verdad que desconozco la vinculación de este Papa con la villa marinera.
Seguimos y después de dejar atrás la Cala Sa Conca nos encontramos de frente con la imagen de una isla unida por un puente de tres ojos que a estas horas de la mañana conforman una imagen de ensueño. El camino no es fácil porque hay que subir una cuesta del demonio hasta llegar a la cima de una pequeña montaña desde donde se divisan paisajes excepcionales del entorno de Cadaqués.
Cuando ya divisas el Faro y empiezas a bajar hacia él, aparece ante tus ojos una pequeña cala, que no es otra que cala sa bolla. Invita a bañarse, pero supongo que el esfuerzo de llegar la hace casi infranqueable.
Salvadas las dificultades del camino llegamos al Far de Cala Nans sin problemas pero algo cansados. Fotos de rigor. Observamos barcos de pesca que van de recogida de las mansas que dejaron el día anterior.
Desayuno en el hotel Octavia y todo dispuesto para seguir hasta Sant Pere de Rodes, primera etapa de hoy. Sin duda, como lo fue en su día Sant Benet de Bages. Sant Pere de Rodes es la referencia benedictina en esta parte de la frontera con Francia y a orillas del Mediterráneo. Lugar de difícil acceso resguardado por el Castillo de Sa Verdera era el guardián de la fe en la época, siglo X y de los bienes de los campesinos que vivían a sus alrededores. La importancia de su celler (bodega) da cuenta de la fertilidad de las viñas del Empordà. Digamos que hoy los vinos de esta D.O van recuperando su lugar entre los grandes vinos.
Sant Pere de Rodes mantiene la esencia de lo que fue en su día. Restaurado en 1999 permite recorrer la historia de esta parte de la Costa Brava.
http://www.mhcat.cat/monuments_i_territori/monuments/conjunt_monumental_de_sant_pere_de_rodes.
Una vez acabada la visita seguimos ruta hasta la ciudad de Girona. Turismo puro alrededor del call judío, su catedral y las casas del río. Nada que reseñar más que la historia de una época de la ciudad.
Desde la capital gironina autopista y hasta la otra punta de la geografía catalana. Prades en en Baix Camp es el pueblo más alto de la provincia de Tarragona. 1010 metros marca el altímetro de nuestro coche. Poco frío para la época del año. Mañana nos espera el Montsant y el Priorato, casi nada para los amantes de la naturaleza y el vino.

SANT PERE DE RODES
La mañana empieza fresca y sobre las siete y media empezamos a andar hacia el Far de Cala Nans…si el que el día anterior nos habíamos quedado a mitad. Superamos el núcleo urbano, simpático la dedicación de una calle de Cadaqués a Sant Pius V. De verdad que desconozco la vinculación de este Papa con la villa marinera.

Seguimos y después de dejar atrás la Cala Sa Conca nos encontramos de frente con la imagen de una isla unida por un puente de tres ojos que a estas horas de la mañana conforman una imagen de ensueño. El camino no es fácil porque hay que subir una cuesta del demonio hasta llegar a la cima de una pequeña montaña desde donde se divisan paisajes excepcionales del entorno de Cadaqués. Cuando ya divisas el Faro y empiezas a bajar hacia él, aparece ante tus ojos una pequeña cala, que no es otra que cala sa bolla. Invita a bañarse, pero supongo que el esfuerzo de llegar la hace casi infranqueable.
Salvadas las dificultades del camino llegamos al Far de Cala Nans sin problemas pero algo cansados. Fotos de rigor. Observamos barcos de pesca que van de recogida de las mansas que dejaron el día anterior.
Desayuno en el hotel Octavia y todo dispuesto para seguir hasta Sant Pere de Rodes, primera etapa de hoy. Sin duda, como lo fue en su día Sant Benet de Bages. Sant Pere de Rodes es la referencia benedictina en esta parte de la frontera con Francia y a orillas del Mediterráneo. Lugar de difícil acceso resguardado por el Castillo de Sa Verdera era el guardián de la fe en la época, siglo X y de los bienes de los campesinos que vivían a sus alrededores. La importancia de su celler (bodega) da cuenta de la fertilidad de las viñas del Empordà. Digamos que hoy los vinos de esta D.O van recuperando su lugar entre los grandes vinos.Sant Pere de Rodes mantiene la esencia de lo que fue en su día. Restaurado en 1999 permite recorrer la historia de esta parte de la Costa Brava. http://www.mhcat.cat/monuments_i_territori/monuments/conjunt_monumental_de_sant_pere_de_rodes.
Una vez acabada la visita seguimos ruta hasta la ciudad de Girona. Turismo puro alrededor del call judío, su catedral y las casas del río. Nada que reseñar más que la historia de una época de la ciudad.
Desde la capital gironina autopista y hasta la otra punta de la geografía catalana. Prades en en Baix Camp es el pueblo más alto de la provincia de Tarragona. 1010 metros marca el altímetro de nuestro coche. Poco frío para la época del año. Mañana nos espera el Montsant y el Priorato, casi nada para los amantes de la naturaleza y el vino.