DÍA 4 MAR VERDE

MAR VERDE

El título bien podría corresponder a el día de ayer o al de hoy porque hace referencia a el color de la Meseta o del Páramo como prefieran. Campos de cereales hasta donde en el horizonte se juntan con el cielo. Supongo que “ayer” todo era ocre o marrón, pero en la actualidad el verde predomina y amenaza con una buena cosecha si la sequía no lo impide. Kilómetros de un mar verde que condiciona el paisaje. Aunque a poca distancia de Toro aparecen las viñas en vaso y rompe la monotonía (he de confesar que a mi me gusta este verde y el de primavera, por muy monótono que sea)

La mañana empezaba con una visita rápida a Palencia, aunque ayer ya recorrimos una parte, la calle mayor concretamente. Hoy tocaba la catedral de San Antolín (si no has leído nada sobre ella una auténtica sorpresa) Antes un café después de desayunar en la Holly y al turisteo con -1 en el ambiente. La catedral, la tercera más grande de España, aunque hay quien dice que la de Toledo es un voluntarismo del Primado. Gótica de primeros del siglo XIV, con algún vestigio románico…encierra verdaderos tesoros artísticos y arquitectónicos…entre ellos un Greco, lienzo de San Sebastián, en su sala capitular. La cripta de San Antolín es visita obligada, aunque peligrosa porque hay algún escape de las aguas friáticas (milagros de la modernidad) Luego paseo obligado por la Plaza Mayor, con algunas terrazas llenas a esas horas. Las orientadas al sol. De ahí hasta el mercado de abastos para compras de última hora. Lo más importante un puerro blanco (aborigen, aseguró la dependienta) que en ensalada con atún, aceitunas negras y algún cherry, estaba delicioso (creo que repetiremos la experiencia)

Desde Palencia a Toro, apenas una hora y cuarto de camino (mar verde) y primero su castillo, luego la vista sobre el Duero y finalmente la Colegiata de Santa María…Todo en apenas doscientos metros. Antes comida en la Holly y café en la calle mayor. La torre del reloj al frente y luego a San Salvador de los Caballeros referencia del románico mudéjar en la zona. En el paseo por esta ciudad con D.O de vino, nos topamos con un grupo de señoras ataviadas con el traje tradicional, todo colorido y sin música, porque el apartado folklore había sido por la mañana (que le vamos hacer. En otra ocasión) Visita a una vinoteca (no podía ser menos en esta tierra) con bodega propia y compra de alguna botella de producción propia, concretamente el Pellejo, tinta de toro (cuidado con llamarla tempranillo, se te echan al cuello) y puestos, alargamos la compra a un Alabaster del 16 que suena muy bien (habrá que dejarlo reposar en el reino de los justos algún añito más. Dicen por aquí que la cosecha fue excelente) Visita a la Colegiata con video incluido. De obligado cumplimento. Su pórtico (reminiscencias del de la Gloria en Santiago) con toda su policromía original después de su restauración. Impresionante visita. 34 kilómetros y en Zamora. Instalados bajo de las murallas de su castillo, en un parque adecuado para autocaravanas…mañana nos espera esta ciudad y sus joyas románicas a las que añadir algún edificio modernista salido de los talleres catalanes. No se queden ahí, pueden cenar si quieren.